NOTICIA

Añoranzas de un regreso

Pronto estaremos de vuelta

Ráfagas de soledad asolan las pistas donde no ha mucho caían gotas de sudor. Se intuye la tristeza en las caras de todos esos jabatos que pronto desean la vuelta a la normalidad, a volver a disfrutar con el deporte de la canasta, en el pabellón. Que ahora llora la ausencia de tanta gente que acostumbraba a ser visitado. Espíritus de antaño protegen nuestro palacio de deportes, disputando sus partidos, intentando botes con fuerza para que el eco llegue a cada uno de los tigres , de los luchadores a los que quedan por finalizar una temporada llena de triunfos. Nervios, anhelo, ganas de llorar ante preguntas tanto sin sentido como sin respuesta, ¿por qué esto? Jugadores, entrenadores y personal que gritan a pecho descubierto, cual lobo aúlla en su noche buscando su manada, esperando la reunión, el toque de retorno a una normalidad perdida por un estado anómalo donde nos va la salud. Toca esperar, toca cuidarse, toca la reflexión más suprema que pueda existir para poder encontrar la respuesta a la pregunta antes formulada. Toca cuidar de los nuestros con el inmenso mimo que ellos utilizaron otrora cundo nos veían crecer. Dicen que la vida nos ha cambiado en estas semanas, y que nos cambiará en el futuro. Dicen que esto no será lo mismo. Pero a nosotros esto nos hará más fuerte, nos unirá más, nos hará más familia. Os imploro hoy más que nunca un ¡Augh, augh, augh! tan fuerte, cada uno desde sus casas, que retumbe con la misma fuerza en el pabellón que hoy yace vacío. Que el grito, el nuestro, el que nos une, vaya dedicado a un pronto regreso. Que regresen los abrazos, el contacto humano deportivo, que la gota de sudor, signo inequívoco de esfuerzo, caiga cobre un parquet que ansía recibirnos. Y sobre que nuestro grito vaya dedicado a los que en estos días nos han abandonado. Volveremos. Cuando menos lo esperemos, ahí estaremos todos. Siendo un club. Ayudándonos unos a otros para ser mejores. Volveremos a demostrar, como lo veníamos haciendo, nuestros valores. Porque no somos normales. Somos únicos.

Somos C. B. Coria Gritad todos juntos:

¡Augh, augh, augh, C. B. Coria!

Colaboradores: Ayuntamiento sorelle allianz